Buscando representar en cada botella la tipicidad y personalidad del norte, el enólogo presta suma atención al comportamiento y la necesidad de cada varietal, logrando asi, abundancia de aromas y color. Destacando la versatilidad y creatividad, esta bodega fusiona el entusiasmo y curiosidad de Sebastián por la elaboración de vinos (enólogo), y la pasión por el arte visual de Laura (diseñadora de etiqueta). Botellas limitadas. No se utiliza filtrado ni crianza en barrica, todo es conservado en acero inoxidable resguardando la abundancia del terroir norteño.
El arenal de las delicias: En su etiqueta se ve representado de manera mágica una visión real que el enólogo tuvo. Uvas doradas de torrontés en pleno arenal desértico. Es ahí donde nace el nombre “el arenal de las delicias”, haciendo honor a la clásica obra artística “el jardín de las delicias” del pintor neerlandés Bosco. En este hermoso paisaje nace un torrontés con personalidad y carácter. Macerado con sus pieles durante 5 días, fermentado a bajas t° como un blanco y criado en acero inoxidable para no interferir en los aromas obtenidos. La elección de añadir torrontés de cafayate (20%) es para lograr un vino más equilibrado con un toque de frescura. Luego de la separación de las pieles es fermentado solo la parte líquida y luego es criado en inoxidable acompañado de batonage.
Composición varietal: Torrontés
Bodega: Obra de montaña
Enólogo: Sebastián Fernandéz
Zona: Angastaco-Cafayate-Salta
